martes, 30 de junio de 2009

Adios Michael te recordaremos

El jueves 25 de junio fue fin de curso escolar. Temprano en casa era de uniforme, almuerzo, el moño blanco en el chongo, los zapatos bien boleados, no olvidar la cámara fotográfica y llegar puntual. Luego de la ceremonia; las fotos, los agradecimientos, los esperamos en casa para festejar.
Volver primero que nadie, poner los manteles, inflar los globos, conectar el sonido, seleccionar algo de música: también el de éxitos de Michael, mami. Bienvenidos, qué te ofrezco de beber, algo de platica, los niños cantan y bailan, otros corren por el patio, picamos frituras, fruta, y viste que la sacó a empellones delante de todos por que no ganó la medalla, seguro que tampoco la traen a convivir con sus compañeros. Que cuenten chistes, mejor historias de miedo, pon el video de Triller mami... Michael se transforma horrible. De hecho, le sucedió en la vida, hija. Siéntese a comer, ¿les sirvo algo más?, el pastel está riquísimo, ahora las vacaciones, qué el otro año sea mejor.
Recoger la basura, lavar los platos, súbanse al auto, regreso por ustedes, compro los boletos de una buena vez, qué tal el entrenamiento, al baño y la cena estará lista, sólo ese programa que ya es hora de dormir. Él enciende la luz de la recámara; enseguida el televisor: adios Michael te recordaremos, me incorporo atónita en la cama, fue la noticia del día ¿Qué estuviste haciendo que no te enteraste?...

lunes, 29 de junio de 2009

No fui una princesa Disney

Soy una princesa, todos los niñas lo son. Aún cuando vivan en diminutos desvanes, aún cuando vistan con harapos, aún cuando no sean hermosas, inteligentes o jóvenes, siguen siendo princesas. Todas los somos: ¿Su padre no se lo dijo? ¿No lo hizo?” preguntaba Sara Crewe a Miss Minchin en la película La Princesita, dirigida en 1995 por Alfonso Cuarón... entonces un golpe de recuerdo en aquella sala de cine, me trajo la certeza de mi noble y verdadera identidad.
Soy una princesa, mi padre me lo dijo antes de que pudiera leer las letras por mi cuenta, cuando él era traductor de esos signos impresos en papel, que en su voz y para mí cobraban significado; mientras lo escuchaba emocionada sentada sobre sus piernas.
Fui una princesa curiosa en busca de claridad, no una adaptación Disney. No. Blanca Nieves; Cenicienta o la Bella Durmiente, de noble tradición europea, refritadas para el consumo en masa desde mis tiempos de infancia, son demasiado dramáticas y heroicas para mi perfil. Pero he sido una princesa desde la noche en que quise escoger una estrella como propia, porque de lecturas a oídas, supe que podían iluminar el pecho con...
un verso y una perla, una pluma y una flor...
Mi padre, lo se, no tenía la intención de que reconociera la herencia de su reino, acercarme al arte del lenguaje o estimular mis habilidades para el pensamiento creativo. Él quiso leerme un poema, disfrutar ese momento y decirme de forma practica que me amaba.
Pero desde la tarde en que me leía los versos: A Margarita Debayle, escritos por Rubén Darío... Este era un rey que tenía.. una gentil princesita, tan bonita...como tú... he sido la princesa de un poema, a veces doloroso, otras festivo que ha encontrado la luz en las palabras.

Posdata poco padre: Que un buen padre vale por cien maestros, que los hijos abandonan la infancia pero los padres nunca la paternidad, que no es la carne y la sangre sino el corazón lo que hace a un padre, que cualquiera hace un muchacho pero no cualquiera lo cría, que casi la mitad de los hogares en México no tiene padre, que en promedio los padres invierten menos de hora y media diaria de atención a sus hijos, que prevalece el patrón tradicional del hombre como proveedor del hogar, que el 13 % de los hombres con hijos en nuestro país no tienen empleo ... y sin embargo, felicidades a quienes logran hacerlo padrísimo.

Eva sin paraíso: columna en el Expresso, publicado el 22 de junio 09.
Imagen tomada de www.lacoctelera.com

miércoles, 24 de junio de 2009

Te escribo una carta

El día de mi boda Susana fue mi testigo por lo civil. Luego de la fiesta la encontré una o dos veces más, y por lo menos habrán pasado nueve años desde nuestro último encuentro. Las dos abandonamos el puerto donde crecimos sin mucho rastro para ser localizadas.
Supe que ella debía firmar el acta de mi matrimonio porque su firma me había acompañado por años, validando los testimonios que me narraba en sus cartas. Éramos adolescentes entonces, no más de trece años, nos conocimos en un curso vespertino ocasional. Teníamos muchas cosas en común y nos hicimos amigas en seguida. El curso terminó, vivíamos en distintos rumbos de la ciudad, nuestros respectivos padres nos prohibieron las largas conversaciones telefónicas y aún no existía el recurso del Internet, sin embargo teníamos mucho que contarnos y comenzamos a escribirnos cartas.
Fueron muchas cartas las que intercambiamos, tuve un cajón enorme repleto con sus conversaciones. Me entusiasmaba la llegada del cartero, y más si el sobre se notaba gordito. Las cartas se convirtieron en nuestra manera de estar juntas, de soñar, de llorar, de dar aliento. A veces me escribía enojada contándome de las peleas con su hermana, otras llorando porque el amor la lastimaba o entusiasmada por la visita de su abuela.
Luego tuvimos edad para reunirnos atravesando la ciudad, e invariablemente nos despedíamos sin terminar nuestras conversaciones y diciéndonos: te escribo una carta. Crecimos escribiendo, narrándonos la vida, haciéndonos preguntas, ensayando respuestas.
Siempre me han gustado las cartas. Posdata desde mi buzón vacío y mis buzones repletos: Es una lástima que la mayoría de nosotros sólo recibamos del cartero cuentas pendientes y folletos publicitarios. Lo cierto es que si queremos recibir cartas también tenemos que escribirlas.
La carta es el medio de comunicación que ha utilizado el hombre desde la antigüedad. Reyes y emperadores, escritores profesionales, artistas y enamorados de todas las épocas se han comunicado a través de estos escritos personales. Ahora podemos asomarnos a su vida íntima, y a la forma de vida de sus tiempos, ya que muchos de estos documentos conservados a través de los años, han sido publicados a pesar de que no nacieron del autor con ese fin.
Por eso falta muy poco para que se conozca públicamente la correspondencia electrónica completa de algún personaje que ahora nos es contemporáneo. El cartero entonces será una figura para museo, el hombre con un oficio en desuso que nos contará aquella manera como se relacionaban los ancestros, cómo se comunicaban entre ellos.
Por lo pronto mantengo varios buzones electrónicos, saturados de palabras que algo buscan decirme... entre mensajes de reenvío, cadenas impersonales, aún espero ese texto azul que me despierte: una carta.

Eva sin paraíso: columna en el Expresso, lunes junio de 2009

lunes, 8 de junio de 2009

Ensalada de pollo

La figura de Jesús pendiente en un muro de la iglesia, coronado de espinas, clavado en los maderos, semidesnudo sangrante con los ojos mirando hacia arriba, era tan estremecedora para mí como la de un pollo en venta de mercado: lánguido como tarde de verano y de pellejo tan amarillo como sol canicular, con la mirada detenida en otro momento, el cuello vencido; atravesado por un gancho enorme exhibiendo la muerte y la depredación de impúdica manera, mientras el carnicero espantaba las moscas con un sacudidor hecho con tiras de bolsas plásticas atadas a un palo de madera. Un fuerte aroma a pabilos y cera hirviente, un áspero olor de agonía terminal.

Nada personal en contra de los pollos si no todo lo contrario, yo como Pamela Anderson -defensora de los derechos de los animales, mejor conocida como C.J. Parker, la escultural salvavidas de aquella serie norteamericana de los noventas: Guardianes de la bahía- digo, “No es civilizado ni aceptable lo que Kentucky Fried Chicken hace a más de 750 millones de pollos cada año”.

Aunque creo que acusar sólo a los restaurantes que cocinan bajo la receta secreta del Coronel Sanders, es quedarse cortos. Favor de verificar otras cadenas de comida, otros criaderos de aves ponedoras o en engorda para consumo humano... de seguro el trato no es muy distinto que el dado por el proveedor de la primer cadena trasnacional de comida rápida en México.
Nada personal en contra de los avicultores, que en nuestro país generan cerca de 200 mil empleos buscando subir el volumen a las exportaciones limitadas por los protocolos sanitarios descuidados en México, al orientar la producción por décadas principalmente al consumo interno. La Unión Nacional de Avicultores en nuestro país declara ocupar el quinto lugar en lo que a producción de pollo a nivel mundial se refiere, es decir, casi tres millones de toneladas anuales que escasamente salen al mercado internacional. Europa nos compra anualmente 200 toneladas de huevo en polvo, que equivalen más o menos a dos mil toneladas de producto fresco. En contraste nosotros compramos 200 mil toneladas de carne de ave proveniente de los Estados Unidos, país al cual no hemos logrado incursionar como exportadores, pero se mantiene la esperanza firme de que el 2010 sea el año de la apertura mientras no se descartan los países asiáticos como Singapur o Corea, pues cuentan con protocolos sanitarios más accesibles.
Posdata, Guácala de pollo: Como decía, nada personal en cuanto a pollos o avicultores y sin embargo el estado de ánimo, el apetito, la vida social de los habitantes del primer cuadro de la ciudad capital ha venido cambiando con cierto tufillo a caca de pollo que el viento trae y las lluvias de mayo alborotaron al por mayor. El humor es cada vez más fuerte, y qué tanto es tantito para que llegue a los pasillos del palacio del 15 y suba hasta la particular. Ojalá no sea hasta entonces que terminen las granjas domésticas clandestinas en el primer cuadro. Mejor: caldo de pollo para la convalecencia; corazón de pollo que no se curte para actuar con malicia; baile del gallinazo para amenizar y mantenernos alegres; pero no más.
Eva sin paraíso: columna en el Expresso publicado el 8 de junio de 2009

lunes, 1 de junio de 2009

Equidad y período artificial

Antes del timbre de inicio de clase, las jóvenes alumnas conversan discretamente. Ella debe saber, dice una, y me invita a integrarme al círculo mientras me muestra un calendario: si nos vamos una semana de vacaciones en esta fecha... ¿cuándo debo tomarme la pastilla para que no me baje en esos días? De veras no lo sé, respondo cohibida al manifestar más que mi ignorancia, la brecha generacional que como mujeres nos separa. Será mejor consultar un médico de confianza... pero si llevas una vida sexual activa y te acomoda eso de mover tus fechas, no pierdas la cuenta, que si no quieres un sangrado en vacaciones, tampoco será bueno un embarazo después, le digo mientras me paro a comenzar la clase.
La mujer en la actualidad esta cambiando de manera drástica no sólo el concepto de menstruación sino también su manera de vivirla. Los resultados de la encuesta nacional sobre salud reproductiva presentados por la asociación de estos profesionales en los Estados Unidos, mostraron que cerca del 70% de las mujeres en su país tienen interés en suprimir su período, pero a pesar de ello, sus temores acerca de la seguridad de hacerlo las detienen. Sin embargo el 97% de los médicos encuestados ha dicho que clínicamente, el uso de hormonas para tal fin, es seguro y aceptable. Lo cual quiere decir que una mujer en este nuevo milenio puede elegir “un sangrado por privación” desde sólo cuatro veces al año en lugar de uno mensual, o inclusive olvidarse de ellos totalmente usando anticonceptivos de uso extendido.
El Doctor Lee P. Shulman, Director de Genética Reproductiva del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de medicina en la Northwestern de Chicago, ha declarado de tal forma que parece olvidar la naturaleza del período menstrual, que la creencia convencional femenina apunta a que si las abuelas tuvieron la regla por 35 años, nosotras también debemos tenerla...
¿Es la menstruación un asunto de creencias o un proceso cíclico fisiológico femenino? En nuestro país, que si bien tenemos muchos congresos, departamentos, institutos y comisiones oficiales enfocadas a la mujer, no tenemos estudios, ni registros que puedan ayudarnos a entender este y otros fenómeno en las féminas mexicanas y sus consecuencias sociales.
Ahora que tanto se pugna por la equidad, estas nuevas píldoras y su comercialización masiva puede hacernos creer el espejismo de que hombres y mujeres somos iguales, que el suprimir nuestra naturaleza nos pondrá en igualdad de circunstancias para competir, que parte de ser mujer involucra realidades de nuestro cuerpo incómodas, sucias, no deseables, de las cuales afortunadamente ya hemos encontrado una manera de negarlas.
Una Eva en favor de Eva y de Adán también, siempre creerá que la equidad es entender la esencia y propiedad característica de cada uno y respetarla.

Posdata sobre los Congresos para las mujeres: Ningún esfuerzo será en vano si de fortalecer el papel de la mujer se trata. Pero además de reunir figuras de masas hablando y dando opinión sobre retos, roles, crecimiento, definiciones, igualdad, convivencia y armonía, necesitamos fortalecer también un banco de datos, abrir expedientes para análisis cualitativos, investigadores sociales expertos realizando apuntes de estas realidades para la comprensión y búsqueda de cambios que mejoren las condiciones de vida de la mujer en Tamaulipas.

Eva sin paraíso: columna en el Expresso publicado el lunes primero de junio de 2009
Imagen tomada de ttp://i.esmas.com