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jueves, 12 de enero de 2012

Muchos ganadores y recursos escasos

Comienzan las nostalgias del nuevo año, qué tanto hace que estábamos levantando la copa, repartiendo abrazos, pintando de nueva la esperanza…
De veras que uno se esfuerza y hasta trata de entender los macro números y descifrar lo que quiere decir que la economía en México va mejor. ¿Cómo es posible que nuestra heroica inflación que no alcanza el 4%, la deuda externa de manejo decoroso, la tasa de desempleo que es por mucho menor a la de Estados Unidos, no parezca reflejarse en los bolsillos?

Ni en nuestra mesa. Sube la tortilla, el huevo, el tomate, el frijol y el aceite… ¿a cómo nos quedan entonces los tacos?

Uno puede esforzarse en ver el lado positivo de las cosas, y pensar por ejemplo… estaremos más delgados. Abatiremos la estadística que nos agravia: México, país con más obesos en el mundo. Tamaulipas, estado con más niños gorditos en el país, y segundo lugar para adultos con sobrepeso en el territorio nacional. ¿Será la pobreza quien nos meta en cintura?
El tema de los dineros que no más no, rinde mucho al hablar. Les cuento que recibí una carta del ITCA y entre líneas más o menos, decía que a pesar de que el proyecto había sido seleccionado de principio por los miembros dictaminadores, el presupuesto no daba para tanto…  y con la pena. Bueno usted sabe lo que es eso de suerte a la próxima siga intentándolo.
Mensajes así resultan perturbadores. Agradecer la participación y  dar a conocer la decisión final, bastaría. Explicación no pedida… en estos casos suena a deuda pendiente. Nunca alcanzará el recurso para beneficiar a todos por inmejorables propuestas que sean las presentadas a certamen, eso es comprensible, pero asusta saber que no hay con qué para muchos…
Y lo que no hay tampoco son resultados públicos de los concursos de literatura del ITCA. Circulan en la red felicitaciones a, y disgustos de, los supuestos seleccionados. Hasta ahora nada oficial, qué tanto es esperar tantito…
Corren los  rumores que un escritor tampiqueño, no está nada conforme al enterarse que de los 25 mil pesos prometidos al ganador, habrá que compartir la mitad con otro narrador de Matamoros a quien el jurado también le dio su voto de primer lugar en el Primer Concurso Estatal de Literatura para el Adulto Mayor en el género de narrativa testimonial. Y pareciera que el descontento obedece a que prácticamente podía esperarse cualquier cosa de una convocatoria que no sólo se amarra un dedo sino las dos manos con sus respectivas falanges al no puntualizar condiciones para el dictamen, por ejemplo, eso de premio único e indivisible.

Felicidades de antemano a los ganadores, sean cuales fueren sus nombres, siempre será bueno celebrar el talento de los tamaulipecos.       

Columna publicada en el periódico Expreso de Cd. Victoria y La Razón de Tampico, Tamaulipas.
 Portales electrónicos: Gaceta.mx y La Región Tamaulipas.
Publicado el 12 de enero 2012.

jueves, 29 de diciembre de 2011

La última del año

En Nuevo Laredo hubo triste regalo navideño para una docena de funcionarios de cultura a quienes en las proximidades de la noche buena, el pasado 22 de diciembre, les fue de malas al ser notificados de su baja. Algunos de los despedidos a quema ropa y sin honores son: Juan Alberto Flores Garza, jefe de Proyectos y Exposiciones de los Museos del Centro Cultural; Alma Rosa Hinojosa, coordinadora de Proyectos Culturales; Carlos Alberto Alanís Guevara, coordinador general de Maquila Creativa; Graciela Cedillo Guerrero, auxiliar del departamento de Promoción Artística; Alicia Ledezma, directora de la Compañía de Danza Contemporánea Ceres; Claudia Soraida Yáñes, coordinadora de Teatro; Humberto Medrano, jefe de Foros; Anaís Sánchez Díaz, bailarina y tallerista del grupo Ceres; Reyes Ríos, jefe de Mantenimiento; Arely Uribe Méndez, Lizeth Montiel, y Cynthia Rodríguez, coordinadora de Estación Palabra.


Antes que terminara el año y el escándalo se armara en grande, decidió irse al parecer por su propio pie, el Dr. Joaquín Ceballos, quien fungía en esa ciudad fronteriza como director de Arte y Cultura… ahora se espera la llegada de un nuevo(a) titular. Hasta el momento se ignora si los puestos de los 12 ex funcionarios seguirán vigentes o forman parte de alguna reestructuración de esa área municipal.  
Lo que también no se sabe es la razón por la cual esos fueron los empleados elegidos para su cese en la nómina. La regidora Yalheel Abdala Carmona, presidenta de la Comisión de Cultura en el Ayuntamiento de Nuevo Laredo, declaró que luego de preguntar al ex responsable de las tareas culturales; al director general de Desarrollo Social y humano, José Trinidad Vázquez López, así como a Luis Daniel González Basurto, director general de la administración, ninguno dijo saber nada sobre el dedo divino que señaló a quienes ahora se enlistan en la estadística del desempleo. 
Por lo pronto los agraviados andan muy activos, recabando firmas, publicando desplegados y buscando soluciones a su situación. Ya veremos quién viene y cómo pinta a los hacedores de la cultura. La verdad en estos tiempos estamos para multiplicar la cosa buena que nos nutre y no para cortar doce sanadores del tejido social, así de tajo.
Pero aquí vamos por el último estirón antes de decir adiós a este 2011. Tiempo de nostalgias, de balances y de nuevos bríos. La noche vieja, el año nuevo, el círculo que cierra para volver a girar.
Y aunque hay mucho por venir, hagamos changuitos, pongamos los santos de cabeza… ojos muy abiertos y los sentidos alerta que este 2012 viene determinante. Año de campaña electoral y elecciones, rumbo que se fijará para todos los que mantenemos este barco a flote.









Columna publicada en el periódico Expreso de Cd. Victoria y La Razón de Tampico, Tamaulipas.
 Portales electrónicos: Gaceta.mx .y La Región Tamaulipas.
publicado el 29 de diciembre 2012

sábado, 10 de diciembre de 2011

Ofrenda a Graciela González Blackaller

Por Celeste Alba Iris               
Mientras revisaba mi texto en la pantalla de la computadora me acordé de ella. No había en apariencia nada que se relacionara con su obra o persona, pero ahí estaba su recuerdo nítido. Será que hace tanto que no he visto a Chelita, pensé, iré a verle uno de estos días.
Horas más tarde me notificaron con una llamada telefónica su deceso.
Adela Graciela González Blackaller, a quien muchos llamaban afectuosamente maestra Chelita, no fue mi maestra y sin embargo aprendí de ella más de una lección, hasta en su despedida.
 Chela fue mi compañera de letras, yo tenía 20 y pocos años cuando le conocí. Nunca le pregunté su edad. No hizo falta. Se teñía el cabello, usaba gafas, su rostro se marcaba en pliegues al sonreír y el dorso de sus manos ya estaba salpicado de pecas. Su cuerpo era el de una mujer madura y sin embargo, ella era una joven escritora, una criatura atemporal. Lo digo porque luego tuve 30, 40, y seguí conviviendo con ella como la primera vez; mientras Chelita tenía nuevos amigos de veintitantos y los de antaño aún vigentes.
Graciela González Blackaller tuvo la fuerza para deconstuirse, para ser una voz que se afirmaba a través de sus ocho distintos libros publicados. Y no sólo eso, Chelita fomentó la formación de nuevos escritores, lo hizo de manera institucional en un principio y luego desde la sala de su casa en donde recibía cada sábado a quien estuviera dispuesto a las palabras.
Con Chela hubo cursos, talleres, conferencias, lecturas, dictámenes… hubo charlas largas y mucha risa. Recuerdo a Eraclio Zepeda, comentando uno de sus cuentos y subrayando la fina ironía de su narrativa que no incomoda. Graciela dice verdades y arranca sonrisas a un tiempo, eso además de talento requiere cierto dominio literario y del espíritu. También hubo distancia o algo parecido a eso. Me dediqué a ser madre, y ella lo entendió. Soy de mis hijas, mis letras y mi casa, le dije. Ella supo a lo que me refería pues ya era bisabuela, abuela y madre, pero sobre todo porque su tiempo de asumirse como escritora, llegó muy cercano a los cincuenta años de vida.
El martes 15 de noviembre, Graciela González Blackaller tuvo un homenaje póstumo. El féretro al centro, sus familiares y amigos acompañándola. Ha sido hasta hoy, la más cálida ceremonia luctuosa a la que he asistido. Estuvimos con Chela leyendo su obra, compartiendo memorias de la historia que escribimos juntos. Aún así, en su sueño perenne, nos hizo sonreír. Descansa en paz maestra Chelita, tus letras te mantienen viva y cercana para siempre.  
Posdata a manera de ofrenda: Los Santos Días de la Poesía es un movimiento literario que ha apostado por la [re]construcción del panorama literario tamaulipeco. El trabajo poético de Graciela González Blackaller ha sido reconocido y estudiado a través de los coloquios llevados a cabo dentro el encuentro de escritores en 2010 y 2011. Como homenaje a la obra de Graciela, se inaugurará el sitio electrónico Verbigracia. Invitamos a todos aquellos que decidan comentar sus poemas o cuentos, así como compartir textos y fotografías que se comuniquen a: lossantosdiasdelapoesia@gmail.com

Columna publicada en el periódico Expreso de Cd. Victoria y La Razón de Tampico, Tamaulipas.
 Portales electrónicos: Gaceta.mx y La Región Tamaulipas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

…. y ellos se juntan

Ya qué, pensé al abordar el autobús dispuesta a hacer la carretera por donde cada día circulan más leyendas urbanas de terror. Ya qué, con la mandíbula trabada y la mirada fija en el horizonte.
Pero el riesgo de partir valió la pena. Asistí del 19 al 20 de noviembre al primer encuentro extraordinario de Edita en la Ciudad de México. El evento en realidad concluyó el domingo 21, sin embargo por seguridad preferí volver a luz de día.
Coincidir es habitar un punto simultáneo, establecer un vértice, y ahí en el Museo Casa León Trosky más de cincuenta participantes de distintas partes del país y del mundo nos reunimos para compartir la bibliodiversidad y nuestros proyectos alternativos.
Edita es un foro independiente organizado por Uberto Estabile en Andalucía, España, que ha ido creciendo a lo largo de dieciséis años. El evento se define como “un escaparate singular de las nuevas tendencias del arte y literatura”. A el acuden editores culturales independientes, promotores y escritores para exponer su trabajo, difundir o ampliar sus publicaciones.
A partir de este año, Edita cruzó el mar y con la colaboración de Merari Fierro del grupo editorial mexicano Endora y Alejandro Zenker representante de RIEPA (Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos) convocaron a la reunión en nuestro suelo.
Soñar/crear, acciones que coinciden en palabras de cinco letras, son el común denominador de quienes asistimos a esta actividad. Durante el pasado fin de semana se presentaron revistas, libros, portales electrónicos, suplementos, periódicos, performances, instalaciones, documentales, ensambles, recitales y más alternativas para el arte no institucional. Todo cabe en un encuentro -manteniendo la puerta abierta- sabiéndolo acomodar.
Hace casi dos años, encaramos el desafío de la aridez tamaulipeca en actividades literarias convocando a una reunión que fundaría un tiempo y territorio propio para reflexionar y dialogar con el viento a favor de la poesía. Así, el encuentro de escritores: Los santos Días de la Poesía, se constituyó como una iniciativa civil, colectiva, abierta a todos los interesados.
Dentro de las metas a corto plazo estaba realizar una memoria con los trabajos de creación o análisis y discusión del desarrollo de la poética en el estado. Luego de dos años, la memoria en CD está por concluirse y próximo a presentarse también el libro “Aquella Voz que Germina, retrosubjetiva de la poética tamaulipeca”, el cual ha sido publicado en la Colección Editorial Centenarios apoyada por el gobierno de Eugenio Hernández en el marco de la Conmemoración del Bicentenario del inicio de la Independencia Nacional y el Centenario de la Revolución Mexicana.
Ahora que la brutalidad se puede sentir de manera cotidiana, es esperanzador coincidir en otros horizontes posibles con otras vitalidades y empujes. Eventos como Edita, con espíritu de construcción y crecimiento, amplían espacios, abonan entusiasmo, tejen redes para quienes Dios hace y se juntan solos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Suerte a la próxima, sigan participando

El pasado 10 de Agosto se presentaron los ejemplares que llevan por título: Tamaulipas en el Espejo de su historia. Esta publicación junto a otros más completan los 40 libros que forman parte de la edición conmemorativa del bicentenario en nuestro estado según se informa.
Es plausible el esfuerzo y necesario. Da gusto ver a nuestras autoridades haciendo acto de presencia, validando la importancia de la palabra que expone, deja huella, proyecta, nos devuelve el reflejo de quien somos.
Sin embargo, no podemos dejarnos llevar por la emoción que da saber a Tamaulipas con una política editorial amplia y sin precedentes, pues hay áreas donde la carreta hace rato se atascó y de plano no avanza.
El Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes tiene de 2007 a la fecha, compromisos editoriales que no han llegado a imprenta. Premios que se ganaron a través de los concursos estatales de literatura en los géneros de poesía, cuento y dramaturgia, en modalidades que van de lo infantil hasta escritores adultos, y otros títulos más aprobados bajo dictamen. ¿Qué se le responde a quien espera la salida de su libro, la cual se ganó a ley, y no ve claro?

El 5 de junio de 2009, el X Concurso Estatal de Literatura invitó a participar a los escritores radicados en Tamaulipas, cerró la recepción de trabajos el 30 de septiembre del mismo año y a la fecha se espera aún por los resultados. ¿Es legal que dentro de las bases de las convocatorias no aparezca la fecha de fallo? El ITCA se amarró el dedo obviando el dato de publicación de los resultados… y aún más, aclaró que la primera edición de los trabajos ganadores sería de su propiedad siempre y cuando los publicara en alguna de sus colecciones existentes, de acuerdo a recursos disponibles en un lapso no mayor a dos años luego de haberlos premiado.

Como esto aplica también para los trabajos seleccionados en 2007 y 2008, quiere decir que a estas alturas los derechos de la primera edición ya no le corresponden al organismo convocante… estimados creadores literarios, suerte en su próxima publicación, sigan participando.
Este ilustre 2010, tiempo de celebración de nuestras tradiciones, para no meterse en más honduras el ITCA rompió con la costumbre del concurso anual de literatura del estado que es parte del camino para estimular la creación y reconocer el trabajo de su gente de letras.
Si no hubiera presupuesto para impresos, no tendríamos teatro lleno con la llegada de la extraordinaria colección del bicentenario… ¿Entonces qué sucede con quienes gestionan los recursos para las áreas de cultura?
Aquí otro ejemplo. El PAICE, Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural a los Estados a cargo de la Dirección General de Vinculación Cultural de CONACULTA, publicó el pasado 29 de julio en medios de circulación nacional los resultados de la decimonovena sesión consecutiva de dictaminación que tuvo lugar el 22 de julio del presente año. Tamaulipas logró que le aprobaran el monto más bajo de todos los seleccionados, apenas 467 mil pesos de un techo presupuestal a concurso que asciende los 65 millones. Por si fuera poco, el proyecto se condicionó y tendría que cumplir cabalmente con lo requerido antes del 12 de julio o el Museo Regional de Historia de Tamaulipas no gozaría de este recurso... ¿cómo se resolvió este pendiente? Ojala y no como otro proyecto que se pierde entre el desgano, la apatía y la zancadilla.

Eva sin paraíso: columna en el Expreso. Publicado en Expreso de Ciudad Victoria y La Razón de Tampico. Agosto 2010.
Fotografía de Celeste Alba Iris

domingo, 31 de enero de 2010

El destape de paso


Pasaban las 7 de la noche mientras circulaba por el boulevard con rumbo al Parque Siglo XXI. La menor de mis hijas iba en el asiento trasero y me encaminaba a recoger a su hermana del entrenamiento vespertino. Las ideas cruzaban fugaces por mi cabeza, acompañaba mi recorrido anticipando un listado de los pendientes del día: regresar a casa, tareas escolares, cena, baño, mochilas, uniformes, encaminar el sueño. Era un día como muchos otros.
Si no fuera por las luces que iluminaban por completo el edificio del PRI estatal, la música que me alcanzó, el bullicio de los asistentes, las personas que aún de este lado del río San Marcos observaban la celebración… no habría caído en cuenta que en realidad cruzando el puente ese mismo momento era extraordinario: el destape. Aminoré la velocidad para ver algo, contemplar la manera en que aquello sucedía.
Ya hace más de una década se trasmitió la telenovela El candidato, protagonizada por Humberto Zurita en compañía de Olivia Collins y Martha Verduzco. En aquellos no tan lejanos años, el ver al atractivo actor encarnando a un político en ascenso con hermosas mujeres a su lado, volvía inverosímil la historia. Sin embargo ahora, el carisma de Ebrard, la galanura de Peña Nieto y las estelares parejas de cada uno, así como los no menos agraciados Eugenio y Adriana ponen en evidencia que la forma también es parte del fondo si de imagen pública se trata.
Los expertos en mercadeo político parecen coincidir al afirmar “nadie está interesado en la política” como declaró Germán Medina, asesor que entre sus clientes cuenta a César Gaviria, Óscar Arias y Alan García. Pero un auténtico ganador sin lugar a dudas se hace tocando fibras sensibles, con un discurso dinámico en el cual quienes ejercen el voto se sientan implicados... y medios, muchos medios de comunicación subrayando, y salpimentando sus actuaciones. Lo demás, es una disciplinada estrategia que mantiene firmes las tuercas electorales.
Por lo pronto, El PRI tiene ya su precandidato mayor para Tamaulipas y lo anuncia fuerte, lo pronuncia unido. Rodolfo Torre ha sido postulado. Hace apenas unos años se hablaba de sus pretensiones para ser alcalde de la capital; y ahora, desde la capital pretende gobernar a los tamaulipecos.
Ganas sobran para llegar al final de este preámbulo y registrarse. Ser oficialmente candidato por el tricolor a la gubernatura.
Pero ¿Qué piensa un elegido en la noche nombrándolo, las palmas, los vítores, el festejo? ¿A qué ritmo late su corazón? ¿Cómo conciliar el sueño?
Licencia, campaña, esfuerzo, elecciones, voto, estructura, consolidación, entre su listado de pendientes.
Las evas, los adanes; aquí del otro lado del río, en la acera de enfrente, circulando por las calles, en un día como tantos capturando lo extraordinario al paso.
  
Eva sin paraíso: columna en el Expresso, publicado el miércoles 26 de enero 2010. 
Imagenes tomadas de la red.

viernes, 29 de enero de 2010

¡Ganamos la beca!


Apenas hace unos días se reunió la Comisión Dictaminadora del Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico, para elegir entre las múltiples propuestas recibidas por el ITCA, a los beneficiarios que ejercerán su proyecto durante el 2010 con el apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y la Artes (FONECAT). Ya hay resultados publicados e inapelables. Seguro también hay festejo por parte de muchos, y vendrán los lloriqueos, las pataletas de algunos que nomás no se les hizo.
Una joven aspirante, que a lánguida sombra se arrimó, me escribía el pasado noviembre, luego de asesorarse siguiendo un proyecto de un compañero de letras que fue descalificado en una emisión anterior, y comentaba: “...según dice él, esas becas están medio palanqueadas y que no me agüite si no me la otorgan.”  ¿Acaso no es una actitud suicida, guiarse por un proyecto descalificado y amarrarse el dedo antes de la ejecución, echando culpas a los fantasmas proyectados por las propias limitaciones? No sé si en realidad inscribió su propuesta, pero lo cierto es que su nombre no aparece entre los seleccionados.
Quienes no saben perder, por lo general dicen cosas así y muchísimo peores. Hay inclusive, otros que ni siquiera se atreven a participar por miedo al resultado, y abortan diciendo que a pesar de su evidente genio, no lo lograrían por aquello de los complots. También están los perfectos resentidos que no creen en su propia posibilidad de error y por ende no otorgan el beneficio de la duda a los jurados de la ocasión. Hay postulantes fallidos más sofisticados aún, que con su imaginación exuberante fabrican enemigos: “Mano Negra no quiso darme la beca...” y guardan frustraciones para tirarlas al blanco de su obsesión con ese venenillo que destilan las vísceras inflamadas hasta el ardor.
Pero quien afirma cosas así, solo se pone la soga al cuello, pues el día que reciba un reconocimiento... ¿habríamos nosotros de creérnosla? De acuerdo a sus declaraciones y la forma en que supone se consiguen las metas... ¿ganó entonces porque el jurado de antemano estaba de su lado? ¿De a cómo fue la mochila? El león cree que todos...
Desde aquí felicito a los ganadores, porque esta actividad es una competencia: aparece la convocatoria; los interesados proponen; y un grupo de especialistas calificados, bajo su criterio, selecciona lo que ellos consideran los proyectos sobresalientes. Es decir, los viables, prometedores, sustentados sueños de la gente del arte y el patrimonio cultural en Tamaulipas.
Para este 2010, ya hay 26 elegidos.  Celebro con su triunfo porque sé que hemos ganado todos. Ganamos cuando un programa fundado dos sexenios atrás logra mantenerse vigente en su afán de estimular la creación artística y cultural, asegurando el ejercicio de un recurso en tiempos de crisis económica y recortes presupuestales.
Ganamos cuando sigue habiendo talentos que fomentar, obra por desarrollarse, promesas por cumplir.
Ganamos cuando tenemos fe, cuando juntos construimos un prestigio, cuando valoramos la tarea, cuando insistimos, cuando corregimos, cuando damos aliento, cuando otros crecen, cuando somos capaces de aplaudir genuinamente su éxito también.
¡Enhorabuena!
Eva sin paraíso: columna en el Expresso publicado el 19 de enero 2010
Imagen tomada de http://sites.google.com/site/socialmediawiki

jueves, 21 de enero de 2010

Claraboya literaria: un privilegio

Quizá era una tarde de octubre, no lo recuerdo bien, cuando sonó el teléfono y preguntaron por mí. Yo hacía mi segundo embarazo al tiempo que cuidaba a mi primogénita, quien por entonces cumplía dos años. También era becaria del FONECAT con un proyecto intitulado Estado de Gracia.
Los poemas como los seres humanos se construyen célula a célula, gota a gota. Por eso aquel propósito de traducir esa espera, su rostro luminoso y oscuro: buscar la voz de las transformaciones que la maternidad trae consigo.
Pero les contaba que sonó el teléfono de casa en Ciudad Victoria, y era Juan José Villela quien esa primera vez me llamaba de Tampico. Yo no sabía de él, pero me dijo que recién me había conocido leyendo Cualquier día de la Semana, una plaquette editada tiempo atrás por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECAT).
Sucedía que junto a Oscar Okuzono, gerente de la librería del sur de Tamaulipas más importante por aquellos años, y otros entusiastas más, coordinaba las presentaciones de Claraboya Literaria. Un lugar para la reunión, la lectura en voz alta y la difusión de la literatura, el cual había encontrado espacio en el piso y entre los estantes de la Cristal.
Al reunir material para preparar un evento dedicado a las escritoras tamaulipecas, se topó con algunos textos de mi autoría. Ahora, luego de ocho años, cuando le pregunto cómo consiguió mi número telefónico, ya ni siquiera se acuerda. Aquella vez, aunque emocionada, le dije que no me sería posible hacer la distancia, asistir con mi panza crecida y otra menor de la mano; además de estar en el cierre de mi proyecto becario. Él insistió. Le dije que iría por las fiestas decembrinas al puerto y podría saludarle. Él insistió en conocer las palabras que por entonces me afanaban. Le envié una copia. Él insistió.
Así, el primer jueves del año 2002, Claraboya literaria comenzó sus quehaceres presentando una selección de poemas y comentarios sobre Estado de Gracia. Villela reunió lectores, público, prensa. Yo llevé la sidra y las copas para brindar por un afecto germinante.
Los fundadores iniciales de esta actividad, al tiempo, hicieron caminos divergentes. Para Juan José Villela son 10 años. Muchos jueves, mucha obra, muchos talentos, mucha entrega. Una labor alternativa de buena fe y sin honorarios, que a todos enriquece. El objetivo inicial se mantiene: privilegiar las letras, sin embargo él se propuso “abrir el abanico”, mantener un foro abierto para los creadores y las manifestaciones culturales; un escenario libre y gratuito para el público.
El próximo jueves 14 estaré en Tampico. Otra vez Enero, y también otra vez la primer actividad propiamente literaria de Claraboya.
Juan José Villela permanece en su bruñir el horizonte de la ventana que hizo suya, que ha hecho nuestra.





Eva sin paraíso: columna publicada el martes 12 de Enero 2010 en el periódico Expresso de Ciudad Victoria, La razón de Tampico y Expresso de Matamoros.
Fotografías de Minewrva Castillo

domingo, 17 de enero de 2010

2010: Renegociar la esperanza

Todos los primeros días de los años, desde que tengo uso de razón, es lo mismo: Se anuncian las nuevas alzas, se pronostican los alcances de la crisis. Se nos asusta con el filo de las garras, lo pronunciado del colmillo. Algunos siguen persignándose, muchos hastiados levantan el brazo; mentar la madre a la desgracia suele ser señal de fortaleza. Otros, en cambio, apenas subimos y bajamos los hombros, el porvenir es una constante; una mochila en la espalda con la que hacemos el camino.
Soy de la generación del caos monetario. Numerosos recuerdos de infancia son pronósticos de devastación económica. Aún no se poblaba el bigote de los muchachos y ya tenían el saldo agotado. Muchas nostalgias de juventud son aquel desafío, ese mañana sin rendirse en un país con la hipoteca vencida.
Para nuestros padres conseguir una plaza laboral era la certeza de días mejores: hacer familia, veintiocho o treinta años de producción activa, luego el tiempo de viejo con una pensión reglamentaria. Los obreros de PEMEX, ganaban bien. Sacudía la pobreza pertenecer al sindicato. Entrar a CFE, a TELMEX, o trabajar en el Seguro Social, dignificaba la jornada. Las empleadas bancarias y las azafatas lucían glamorosas en sus zapatillas, uniformes con mascada al cuello, maquillaje líquido de Max Factor, colorete rojo, sus enormes y tupidas pestañas Pixies abanicaban la ilusión mientras me caso.
Sin embargo, un empleo de planta no representó para nosotros un futuro con horizonte. Somos trabajadores de confianza o autoempleados. Aquellos que no, se enlistan en la fila de suicidas. De este último batallón, bien vale festejar los desertores. No se cuántos, desde los que recordamos a Luis Echeverría como nuestro primer presidente, lograrán jubilarse (conste que no es una falta de gramática, de antemano sé que no pertenezco a esa afortunada estadística).
Baste ver lo que han hecho con sus adelgazados ingresos nuestros contemporáneos que heredaron una plaza de petróleos, o en manos de quién vino a quedar el orgullo de Teléfonos de México. Las sobrecargos y las chicas de la ventanilla que trabajan ahora aún casadas, ganaron sobrepeso, malhumor, desesperanza. Usan zapato de piso, el cabello recogido, una bata de tergal, uniformes corrientes. Las he visto servir con las medias rotas, con la sonrisa y la mirada descolorida.
Hoy se critica a quienes ganan mejor, se pugna por disminuir las prestaciones. Nos escandaliza el aguinaldo de los del Seguro, de los maestros homologados o con doble plaza… ¿En qué momento se convirtió en inmoral ser bien retribuido? ¿Por qué pareciera antipatriótico hasta jubilarse? ¿Cuánto vale nuestro esfuerzo cotidiano? Y eso… ¿para qué nos alcanza?
Por lo pronto, tenemos ya nuestros pocos pesos de más al salario vigente, nuestros muchos gastos con precios aumentados... pero lo que verdaderamente debemos mantener a la alza, no hay de otra, es la fe que nos mantiene guardando el equilibrio en la cuerda floja de los días, año tras año.


Imagen tomada de: www.deudailegitima.org

Eva sin paraíso: columna en el Expresso de Ciudad Victoria, publicado el lunes 5 de Enero 2010.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

2010: Próximo y reluciente.

El aguinaldo sin saldo, el año ha punto de terminar. ¿Vacaciones? Muy pocos afortunados... burócratas o personas que trabajan en educación... ¿alguien más? Felicidades.
Y sin embargo la fiesta sigue. La esperanza es un mecanismo de sobrevivencia. Hemos pasado por tanto, caminamos fuera del paraíso y sin lugar a dudas creemos que puede ser mejor; que esta vez sí.
Hay conjuros mágicos para trocar el déficit a nuestro favor, atenuar las circunstancias, calzar la fortuna a nuestros pies desnudos. El llamado de la suerte comienza con sábila en la entrada; canela dentro. Dulce para el amor, espigas para la paz. Velas para la abundancia, limón partido para las envidias, monedas bajo la cama para la solvencia. Rituales de tradición al finalizar el año que podríamos probar antes de descartarlos como apócrifos.
La crisis, el gobierno, la chamba, la familia, la salud, los propios demonios de nuestra cosecha; obligan a reconsiderar otras salidas, remedios factibles, situaciones que provoquen saltos de fe. Se vale insistir en posibilidades.
Por eso a limpiar la casa. Fregarla bien, hasta por donde la suegra no mira. Asear rincones, barrer la mala vibra, deshollinar los sueños, desempolvar el horizonte. Por eso a descacharrizarnos. Adelgazar el embalaje, despedirnos de la quebrazón y el despostille. Largar también el herrumbre, lo que permaneció inmutable estos días.
Por eso un baño en pétalos de rosa y miel, sal marina del cuello para abajo. Enjuagues en agua de manzanilla, o con azúcar y eucalipto para escampar rencores.
Por eso alguna prenda nueva para vestirnos de siempre, usar al revés la ropa interior y no equivocarse con el tono del calzón. Combinar listones en nuestras muñecas, guardar un billete grande en el bolsillo derecho, otros más en nuestros zapatos para el camino que vendrá.
Por eso en la mesa el mejor mantel, la vajilla, las copas, invitados de nuestra confianza. Una cucharada de lentejas, tres monedas en el postre, mucha espuma en nuestro vino.
Por eso borrar el pasado en cuenta regresiva, sostener en la diestra las llaves que abren puertas, encienden los motores. Levantar el pie izquierdo a media noche para inaugurar el año sostenidos por el pie derecho.
Por eso doce campanadas, doce uvas, doce deseos. Un vaso de agua que se hecha a la calle, penas y lágrimas que se amansan.
Los abrazos, una maleta grande, el primer viaje dando la vuelta a la manzana.

Por eso nuestros anhelos, de puño y letra se sellan con corcho en una botella; buscamos un río, el mar de vida para arrojarla y pronunciar: aquí mis deseos, llévalos donde quieras, cerca o lejos, buscaré que se cumplan este 2010.
Eva sin paraíso: columna en el Expresso
Imagen tomada de:ceibal.edu.uy

martes, 29 de diciembre de 2009

La SFP tampoco cree en Santa


Tenía cinco años, lo recuerdo bien. Esa mañana era fría, la familia había dormido en casa de los abuelos. Una luz cruda iluminaba la recámara cuando desperté, junto a mí amanecía una pelota color verde; redonda de nueva... también otros juguetes más que no recuerdo.
Salí al pasillo, mi padre tomaba café en la terraza y uno de mis primos se entretenía sonriente botando una pelota roja semejante a la que acababa de encontrar a mi lado. “Es que anoche vino Santa”, me explicó sonriente. Yo me asusté ¡Un extraño había entrado mientras dormía sin que nadie lo advirtiera, me observó de cerca y a un lado de la almohada dejó constancia de que había estado ahí! Se suponía que eran regalos por haber sido buena niña. Desconfíe del olor a plástico nuevo. ¿Cómo podía suceder eso? ¿De veras ninguno en casa se dio cuenta? ¿Podía quedarme con los obsequios de un intruso fisgón desconocido? ¿Por qué todos parecían tan conformes?
Mi madre me llamó desde otra área de la casa, papá también fue conmigo. ¿Quién es ese Santa Clos? Les pregunté siempre incrédula. 
Hay padres que necesitan mentirle a sus hijos para hacerlos felices, pero todos los engaños tienen la piel delgada, tarde que temprano la evidencia se trasluce. Aunque lo supe antes que muchos, no fui quien para deslavar ilusiones ajenas. Mi obsequio ese veinticinco fue saber que se puede vivir con la verdad. Aún conservo ese regalo, lo uso como sobretodo en este tránsito sin paraíso.
Ya estamos grandecitos para creérnosla, por si las dudas, la Secretaría de la Función Pública (SFP) ha bloqueado la chimenea de los funcionarios al hombre de rojo. Apenas un Santa light cabe por ahí.
La Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, es clara, y apenas permite regalos que no se aproximen a los 550 pesos o más exactamente: 10 veces el salario mínimo diario vigente en el Distrito Federal.
Han anunciado las lenguas antinavidades que el Grinch anda suelto, la SFP ha echado a andar operativos y exhortos. Ante sospecha, denuncia o inclusive de manera aleatoria se aplica el programa “usuario simulado”. Esta actividad pegará duro a los menos astutos y voraces, ya que consiste en enviar regalos anzuelo o realizar visitas inesperadas a los servidores y hurgar las faldas de sus pinos decembrinos.
Sin embargo, como son noches de paz y amor, prevalece la fe en nuestras autoridades y burócratas. La SFP brinda confianza a los servidores públicos, exhortándolos a registrar todos los presentes recibidos; especificando la fecha de recepción, el remitente, la relación que existe con éste y el costo aproximado del obsequio. Así cualquier dádiva que ponga en entredicho su imparcialidad o le resulte comprometedora, deberá de darlo a conocer de manera formal al órgano interno de control de la dependencia a la cual se encuentre adscrito, en un plazo no mayor a siete días hábiles.
Tres días después, luego de revisar si existe conflicto de intereses, se resolverá el paradero de las entregas con moño navideño.
Ya veremos este año de a cómo toca.

Eva sin paraíso: columna en el exprewsso
Imagen tomada de: images.google.com.mx


miércoles, 23 de diciembre de 2009

Regaloscopia: El obsequio que delata


Me gustan los regalos: de cumpleaños, boda, bienvenida, recuerdo, viaje, y por supuesto bajo el pino navideño. Aunque disfruto abrirlos, los prefiero bajo el misterio de su envoltura, por que cerrados está vigente la posibilidad de la sorpresa. También me gusta adquirirlos, envolverlos, entregarlos... pero por lo general no en un intercambio.
Más de cien años antes del nacimiento de Cristo, ya era usanza entregar y recibir regalos por estas fechas. Los primeros de Enero, los romanos de antaño se regalaban entre sí: amuletos, dijes, miel, higos secos y monedas de cobre a manera de atraer la suerte y la fortuna para el año que iniciaba.
Algunas preguntas que ahora caben son: ¿Cuántas regalos se entregaran sólo durante los días que nos restan del año? ¿A quién le llegarán más? ¿Cuántos expresan un sentimiento genuino de gratitud, admiración o amor? ¿Quién recibe los mejores? ¿Para quién los más costosos? ¿Habrá a quien de plano no le llegué nada? El aceptar obsequios o devolverlos ¿será un dilema moral para la mayoría de los ejecutivos, funcionarios o autoridades de este país?
El asunto regalo no es sólo una cuestión de economía o afecto, sino más bien un elemento cultural. Nos guste o no, la cantidad o tamaño de las cajas, las cintas, los colores y la textura de las envolturas,  los emplayes, las tarjetas que recibamos a nuestro nombre, mucho nos dice del poder de nuestras decisiones.
Hay un concepto que el criminólogo español Miguel Gallardo aborda: Regaloscopia. Este término se refiere a: “cuanto pueda permitir el conocimiento de hechos, personas y cosas relacionados con los regalos de todo tipo.” Entonces comienza a inquietarme la idea de por qué a un criminólogo le interesa el estudio de los regalos... ¿Qué delitos se encubren durante esta época con festivas envolturas navideñas? ¿Dónde termina un regalo y comienza algo más? Y si a caso contratáramos al experto para hacer un análisis in situ... ¿Qué evidencias incriminatorias pudiera encontrar sobre las faldas de los ya hasta oficialmente encendidos pinos navideños en Tamaulipas?
La orden sería: Para preservar la escena del crimen, favor de no abrir ningún regalo. Pasaremos a separar con bandas plásticas, el espacio que haya destinado para exhibir los posibles cuerpos del delito.
¿De qué se me acusa? Preguntaría el presunto responsable. De entregar este regalo. ¿Y yo por qué? Reclamaría el supuesto implicado. Por aceptar este obsequio. Ese moño siempre me pareció sospechoso.
Posdata sobre los regalos que no quisiera recibir:
-         una manzana de alguna madrastra.
-         la cabeza de otro Juan en charola de plata.
-         un caballo de madera para esta troyana con cien guerreros dentro.
-         Volviendo al génesis de esta posdata, y de la cristiana humanidad misma, la manzana de otra Eva. Dos veces sin paraíso en este único tránsito terrenal es demasiado.

Eva sin paraíso columna periodística: 
Expresso de Ciudad Victoria, 14 de diciembe 2009.  Expreso de Matamoros y la razón de Tampico, 15 de diciembre 2009

martes, 22 de diciembre de 2009

Primer informe: Ni en pleno ni en privado



Diciembre comenzó frío pero lleno de actividades. Muchos aplausos se han escuchado: nuestro gobernador, Eugenio Hernández Flores, nos presentó sus cuentas; el inventario de avance en el estado. Será que somos personas de trabajo y de fe. Los matachines continúan su procesión rumbo al santuario, las sonajas; los tambores suenan también.
Luego, el fin de semana salió el sol, comenzaron las fiestas. Asistí a la primer posada de la temporada. Me entregaron mi primer regalo decembrino: una batería de cocina de acero vitrificado (mi abuela le llamaba ollas y pocillos de peltre). Será que somos personas de ideales y de compromiso. Si amanece con la luz a su favor, eso se gana uno después de un año de trabajo.
Se escucharon en el corredor de casa los primeros villancicos, desempolvamos las esferas, remozamos las cintas brillantes; por último encendimos nuestro árbol navideño. Será que somos personas de costumbres y de entusiasmo. En estos pocos días, de dotación en dotación, me acerco al consumo de mi propia lata de tamales. Ya vendrá la báscula en enero, otras confrontaciones.
La calle de Hidalgo se cerró para motivar la concurrencia. Será que somos personas de resignación y de fortaleza. Hubo cohetones, bullicio, gente que salió a deslavar su desencanto entre los colores, el ruido, las funciones desde la explanada del palacio de gobierno.
Hoy también es lunes de festejo. La columna Eva sin paraíso le ha dado la vuelta a los meses en 53 publicaciones. Celebramos en este breve sitio un año de inquietudes, textos, páginas impresas. Iniciamos la andanza, una semana de diciembre en 2008. Tras una brevísima estancia en la sección de espectáculos, vino la mudanza con todo y letras a la editorial.
La idea original para este espacio en prensa, era dar voz a una opinión de mujer que le crecen las hijas y las arrugas, se le aflojan las carnes y pasa el calendario mientras expone la palabra, sus cartas sobre la mesa.
Sin embargo, cierta tendencia al arte y la bohemia, me han hecho reincidir en el tema del quehacer cultural.  Muchas de las veces leyendo a mis vecinos de página, me he sentido un poco fuera de orden (he de reconocer, nada nuevo en mi transcurso vital) aún así creo, es bueno hablar por lo menos una vez a la semana, de algo más que el clima político.
 Afortunadamente nunca falta un roto para el descocido, con esto en realidad quiero decir: espero que algunos de los lectores de paso, se hayan transfigurado durante este tiempo en parroquianos frecuentes.
Y aquí Eva, en su primer informe de labores, ni más pobre ni más rica. Algunas falsas amistades menos. Dos que tres lectores más. Unos que se pusieron verdes de envidia, otros en cambio, ni fu ni fa.
Apaguen junto conmigo la vela, pidamos un deseo. Tampoco yo he sido requerida a comparecer ni en pleno ni en privado. Celebremos.







Eva sin paraíso: columna en el Expresso, publicado el lunes 7 de diciembre 2009.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Para que quede claroscuro

He recuperado este fin de semana algo de la brisa porteña: los amigos, la poesía, aquellas calles de Tampico -mis abandonadas- que a pesar del tiempo no me hacen efectiva la distancia.
Veintiocho años de esa costa chaparon mi instinto. Ahora me gusta volver al litoral de hombres y mujeres que anudan sus cuerdas, permanecen amarrados al mástil, se mantienen a flote.



Arturo Castillo, me invitó a presentarlo dentro del Festival Cecilia Sanz de Ridaura. Esta actividad cultural multidisciplinaria, llegó el viernes 13 de noviembre a la décima primera edición, y se ha venido consolidando durante sus temporadas, como un foro independiente, entusiasta, sin ánimo de lucro. Los organizadores lo dicen así: no nos reservamos el derecho de admisión. Todos los eventos son gratuitos.

 Durante este otoño, el programa se inauguró con el reconocimiento a la labor de promoción cultural, realizada por la señora Amparo González Berúmen, en fomento al desarrollo artístico de la zona conurbada y la presentación de la Cameratta Cortinas del Riego. También se presentaron durante las fechas siguientes: la colección de pintura “Al filo del tiempo” de Anne Peuker, el musical “Aquí adentro” de Yamani, “La casa de Bernarda Alba” dirigida por Sandra Muñoz y el Ballet Xochipilli Macuilxochitl con la propuesta folclórica “Del azul del mar al verde de la huasteca.”

El viernes 27, Arturo hizo una lectura de poemas, acompañado por el artista visual, Miguel Ángel Camero. Me pidió especialmente no mencionar nada acerca de su trayectoria, pues de alguna manera quienes asistiríamos lo conocemos de cerca y de años. Afortunadamente para Olivia -quien lo padece antes de cada una de sus presentaciones- en este festival, él se siente como poeta por su casa: leyendo entre amigos, echando a andar poemas inéditos que se publicarán algún día o tal vez nunca...
Porque a creer o no, de alguna manera esa noche decidirá la suerte de los textos que Castillo nos leyó. No dependerá de los aplausos, ni siquiera de los comentarios recibidos al final. Hay algo en el ambiente nocturno que llenamos con nuestras miradas opacas y diáfanas, con nuestros humores bruñidos de hastío; matizados de sol. Un bostezo mal disimulado, un ligero sobresalto; ese mojarse los labios, ese vidriar de llanto, el entuerto que se deshace veloz, el contorno de la sonrisa que se recorre despacio...
Son esas señales pronunciadas de nítido a turbio y viceversa; las marcas, el relieve para ayudarlo a distinguir la palabra que llegará a imprimirse.
Miguel Ángel Camero, por su parte me dijo, que el nombre del evento no tiene una relación con su contenido temático. Mientras para Castillo fue una selección de textos en proceso de luz; para Camero, una recuperación fotográfica sin colección hasta hoy; tomas a la sombra del capricho, con la necesidad de proyectar el juego de los objetos que se hacen presentes a la vista.
Durante la lectura estuvimos implicados en una ceremonia de contraste. Escuchamos el fragmento de un monólogo para teatro, luego seis poemas y en transición a la letra, visualizamos otras imágenes: del álbum familiar, del paisaje voluptuoso femenino, de habitaciones desnudas, de aridez, de palizada que viajó a la orilla. Así, hicimos la noche juntos para quedar en claroscuro.

Eva sin paraíso: columna en el expreso publicada el lunes 30 de noviembre 2009.