miércoles, 20 de octubre de 2010

El FIT: su telón abierto

Comenzamos el pasado sábado 10 de octubre la decimosegunda edición de la fiesta de arte y cultura más grande de nuestro estado: el Festival Internacional Tamaulipas.
El día de la inauguración oficial en el Teatro Amalia de nuestra capital, la entrada fue libre. Supongo que tal decisión obedece a que esta vez no fueron programados eventos públicos en espacios abiertos como plazas y calles de la ciudad.
La gala inaugural anunciada para las 7 de la noche, dio inicio pasadas las 9. Yo asistí con mis hijas, las entretuve un poco con el ambigú de bienvenida: brochetitas de queso, chiqui sandwichones, barquillos con embutidos, refresco… y esperamos. Nos fuimos a encontrar asiento, comenzamos por el tercer balcón, pasamos al segundo y terminamos en las butacas frente al escenario… esperamos.
Luego de un rato las personas empezaron a aplaudir desesperadas, rechiflaban, nosotras hicimos lo propio que reprobaron con mohines los señores y señoras, elegantes, distinguidas y estoicas que seguro estaban ahí por compromiso… y esperamos.
El homenaje del festival estuvo dedicado a la extraordinaria labor sostenida de la maestra Altaír Tejeda de Tamez. Eugenio y Adriana, bajaron hasta el lugar que ella ocupaba y entregaron a nombre de los tamaulipecos un reconocimiento por su amplia labor artística y cultural.
Entre otros reconocimientos de la noche, el gobernador nombró a Fernando Mier y Terán, ex director de cultura en el estado, quien se encontraba dentro de los asistentes. 10 años de festival en Tamaulipas estuvieron a su cargo, apoyado siempre en el trabajo del Patronato encabezado por la Sra. Josefina Salinas de Ruiz. El Doctor Guillermo Arredondo, Director del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, pasó completamente desapercibido en el acto oficial, si acaso nos dimos cuenta que también estaba ahí fue porque atravesó el escenario de la mano de su esposa buscando un lugar entre el presidium.
Perduran las intenciones de presentar al FIT como uno de los festivales más importantes de México, pero la fiesta habla por sí misma. La página del festival, informa que la actividad se armó con 8 eventos internacionales, 7 nacionales y otras diversas actividades de canto, música popular, danza, artes plásticas y conferencias. Este año que se esperaba un cierre con broche de oro, la fiesta no está programada para todos.
El Festival Internacional de la Ciudad de México (antes llamado del Centro Histórico), se anuncia también como el segundo en importancia después del Cervantino. La inversión para este 2010 fue de 33 millones de pesos aportados por instancias privadas, comerciales y los gobiernos del DF y Federal.
El Festival Cultural Zacatecas logró este año, con 30 millones de pesos, ofrecer 120 eventos nacionales e internacionales y muchas otras actividades locales. Su magno cierre se dio con la asistencia de 25 mil personas a un concierto público.
El Festival Internacional Santa Lucía durante el otoño, con 19 millones, realiza 300 eventos, 70% de ellos sin costo para el público y presentados en explanadas abiertas de la Ciudad de Monterrey.
Guanajuato marca la pauta, invertirá 130 millones de pesos, de los cuales 48.5 aporta el gobierno de su estado. Todo ello se traducirá, o al menos eso estiman los organizadores, en una derrama económica de 348 millones de pesos.
Nuestro Festival Internacional Tamaulipas de un poco más de 20 millones, ya está en marcha, así que lo mejor será desquitarlo, vivir de cerca lo poco que queda y aprovechar la presencia de las manifestaciones artísticas que lograron encaminarse hasta esta extraordinaria tierra.

Eva sin paraíso: columna publicada en el Expreso de Ciudad Victoria y La Razón de Tampico
Imágenes tomadas de la red

sábado, 16 de octubre de 2010

Senectud: “donde habita el olvido”

Se me olvida. Hasta hoy sigo consciente cuando habito ese espacio en blanco… ¿o a caso se va a negros como una disolvencia del recuerdo?
Mi madre dice tener un solo temor (y en vida me lo ha heredado). No es la muerte ni el sufrimiento aunque lo mismo le asusten, su miedo mayor es olvidar quién es. La desmemoria de sí misma. Sin reconocer a mis hijos, al hombre junto al que he envejecido o los caminos de regreso a casa… Quién sería yo, pregunta, si el presente está poblado de nuestra diaria resurrección. Quién sería ella, me pregunto, si extraviara mi nombre, el suyo. Si ya no fuéramos espejos donde reconocer nuestros perfiles... ¿acaso no es la muerte ese lugar que ya perdimos? ¿Viviremos entonces un segundo deceso?
Se estima que hasta un 15% de la población de adultos mayores en nuestro estado, quizá diez mil personas, se encuentran afectadas por la enfermedad degenerativa de Alzheimer. En el contexto nacional, pueden ser hasta 430 mil, y en el mundo, 24 millones a quienes incluye la estadística.
En Tamaulipas, ésta y otras demencias ignoradas están escribiendo nuestras lápidas. No vemos en la pérdida de la memoria, los trastornos de lenguaje o los problemas de discernimiento presentados por nosotros o nuestros familiares en etapa adulta, signos de alarma. Por esta razón, el mal a pesar de estar presente no se cuantifica ni se refleja en las actas de defunción, y por supuesto mucho menos en los programas de salud.
La demencia senil es aún irreversible e incurable. Destruye poco a poco las neuronas, los puentes personales de contacto con el mundo exterior. Suele presentarse después de los sesenta años, pero hay enfermos prematuros que inclusive pueden manifestarla a los cincuenta. Las mujeres somos las más afectadas, con un porcentaje de 65 en contraste con el 35 de los hombres. Eva reescribe su guión y vuelve a perder el paraíso.
El Director del Centro de Salud Mental de Matamoros, Juan Héctor Ortega Juárez, recuerda que en México no hay clínicas especializadas en el tratamiento de esta enfermedad mental, a pesar de ser la de más alta incidencia. En búsqueda de soluciones la sociedad civil marcó la pauta al haber integrando la Federación Mexicana de Alzheimer y otros grupos alternativos de apoyo. Tamaulipas cuenta con espacios abiertos a través de la participación ciudadana en Victoria, Matamoros, Laredo, Reynosa y la zona conurbada sur: Tampico-Madero-Altamira.
En el estado hay en promedio 1 mil 500 personas en tratamiento, lo cual quiere decir que aproximadamente el 80% de nuestros ancianos afectados y sus familias, viven diariamente los estragos de esta amnesia en salud pública.
El incremento de adultos mayores es un fenómeno global, por tanto los especialistas pronostican para el 2040, 81 millones de nuevos iniciados en el extravío cotidiano. No podemos olvidar que en los setentas, las cifras demográficas marcaban la población infantil más alta de México. Quienes fuimos aquellos niños, nos acercamos a la senectud donde padeceremos todos nuestros olvidos sociales y deficiencias de atención a los mayores. Hay que recordarlo.

Eva sin paraíso: columna. Publicada en el Expreso de Ciudad Victoria y La razón de Tampico.
Imagen tomada de la web.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Gritar con blindaje


Yo que no acostumbro guardarme las palabras, se que hay gritos huecos y silencios que aturden.
Mi calle era romería de puestos, las familias pasaban y pasaban. Eran tantos.
La música se mezclaba con los olores, las carcajadas y los primeros pasos del baile surgían desde la acera. Tanto regocijo de trompetas y matraca, la noche vivaz de México palpitaba así a mediados del noveno mes del calendario. Eso de colorear la noche con estruendos, lo de enronquecerse y ver el cielo. Fueron tantos.
Mientras la indesición entre el pozole o los tamales, las niñas prefieren el pelo trenzado, las arracadas y su boquita roja. No me gusta el apretujamiento, la muchedumbre sorda, sólo la cena en la alameda y regresamos… ¿les conté la vez que una varilla de carrizo aún humeante cayó justo entre mí y el otro, el de adelante, sin hacernos daño? ¿Dónde se guardaron este 2010 todos?
Antes del grito estuve incierta. Sin canciones ni bullicio, la calle holgada, casi muda. Pensé igual que mis vecinos proteger mi miedo en otro rumbo de la ciudad. También vi algunos anuncios que invitaban a celebrar en las Vegas, hay quien me ha contado que ahí sí de veras se siente el orgullo de ser mexicano. Puro gringo y tú gritas ¡Viva! La piel se pone chinita en el exilio dicen, se llora en la distancia por lo que ya no es.
Como ni siquiera conseguí la cuera sugerida para vestir apropiadamente esta ocasión, pensé que mi lugar para la cena estaba reservado entre los puestos callejeros. Pero sólo había una pequeña mesa dispuesta muy cerca de Catedral, la fiesta era de una sola cuadra, la Plaza Juárez. Una hielera con tamales casi fríos, muchos carros de hot dog.
La mayor dijo, esto es emocionante, cuando me detuvo otra vez el vacío y las tomé de la mano. Fue de cruzar sin prestar mucha atención y decirles que los camiones de uniformados, las armas largas, la torreta vigilando, los chalecos, los cascos nos blindaban. Parece que nos vamos de viaje, dijo la menor, cuando nos formamos para el detector de metales. No lloré frente a ellas, sólo le dije a la mujer de la venta que la orden era para llevar.

¿Quién pudo estrujar nuestro septiembre? No seré quien no hable a mis hijas de su historia, quien les aborte una tradición. Los héroes de plaza pueden ser de mojiganga, los mexicanos no.

Muchos de traje y corbata anduvieron esta vez entre nosotros, pudimos saludar a más de un empecinado patriota. La primer familia salió a la explanada. El grito de Eugenio se escuchó vigoroso. Me asombró su temple, la forma en que secó el sudor del rostro.

Yo, que siempre he creído en la importancia de los actos rituales, vi los juegos de luz en el patio de casa, y desde aquí grité.
Un silencio por aquellos afónicos de muerte, por los amordazados del júbilo y los de la fe nacional en destierro.
!Un grito, o más, por lo mejor de México!
¡VIVA!

Eva sin paraíso: columna Fotografía Víctor Hugo Olivares

lunes, 20 de septiembre de 2010

Prueba de paternidad bicentenaria

Quizá el deslave de nuestros héroes nacionales se refleja en sus nombres.
En la primaria me enseñaron que el Padre de la Patria era Don Miguel Hidalgo y Costilla, a mis hijas se lo presentaron en las aulas como Miguel Hidalgo, y ahora los medios de comunicación se refieren a él como Hidalgo.
Según la fe bautismal que data de mediados del siglo XVIII, el nombre completo del prócer es:Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte Villaseñor ... ¿Cuánto ha perdido con el tiempo de nombre propio? ¿Cuánto ha ganado de rostro y figura su personaje?
Otras versiones, más allá del cura rompe cadenas que convoca a luchar con instrumentos de labor, palos y piedras; hablan de la efervescencia liberal en Europa que llevó a la movilización del clero de América para mantener su posición e intereses. Hidalgo escribía sobre “conservar el reino para nuestro católico monarca.”
Don Miguel y otros con sotana, encabezaron también las tropas insurgentes como José María Teclo Morelos Pérez y Pavón, Mariano Matamoros y Guridi, José María Mercado de Luna y más hombres bravos de fe que seguramente se perdieron entre la batalla o el tiempo.
El 24 de septiembre de 1810 se llevó a cabo en la península ibérica, la primer reunión de las juntas españolas, que venía aplazándose desde un año atrás. Finalmente, consecuencia de esa actividad, en 1812 se promulga en España la Constitución de Cádiz que limitó de poder a la Iglesia, la Corona y la Nobleza. En estos territorios las revueltas seguirían, Iturbide justificó la adhesión de su ejército al movimiento declarando que “la Independencia se hizo necesaria para salvar la religión católica”.
Durante el verano visité Guanajuato, estuve en la parroquia de Dolores, sala de expulsión de nuestro México, si atendemos a la paternidad de Hidalgo. Sin embargo, para muchos el párroco insurgente no pasa de ser un padrastro bien acogido por la historia. En San Miguel, muchos lugareños consideran que a Ignacio José de Allende y Unzaga, no se le ha reconocido dignamente su campaña, y si algún padre de la patria tenemos, dicen, es este rico militar conspirador, que mantuvo bajo su perfil como líder para hacerse cargo de las estrategias de combate.
Aún sin saber mucho de historia, lo que dicta el sentido común al visitar las solariegas casonas de Allende, Aldama o Abasolo, las cuales se mantienen orgullosamente en pie, es que los señores pertenecían al círculo privilegiado de la Nueva España, y el encabezar una lucha no sería para quedar fuera de él. Sin embargo, el conflicto de intereses de la época los llevó a la excomunión, decapitación o encarcelamiento perpetuo.
Lo extraordinario es que celebramos los inicios y no la culminación de nuestros hechos cívicos. Por ejemplo, la firma del acta de Independencia se da hacia el 27 de septiembre de 1821, y quizá debido a esto la verdadera conmemoración bicentenaria debiera llevarse a cabo dentro de 11 años.
Mientras tanto podríamos revisar más de cerca la figura de Agustín Cosme Damián de Iturbide y Aramburú, militar que pactó la independencia de la Nueva España. Para muchos es inconcebible admitir la paternidad nacional de Iturbide, pero de la misma manera que un hijo no escoge a sus progenitores… ¿Por qué habríamos los mexicanos de abortar nuestro pater patris de facto?

Eva sin paraíso: columna. Publicado en el Expreso de Ciudad Victoria y La Razón de Tampico.
Fotografía Hugo Olivares

jueves, 16 de septiembre de 2010

Honores con kareoke

Ella trataba de disimular su sonrisa, el maestro había repetido que a la bandera se le acompaña con gallardía, y eso, piensa ella, tiene que ver con la seriedad. Pero el entusiasmo del primer lunes se redobla con la marcha junto al lábaro patrio, las filas de alumnos y maestros en la explanada con la palma derecha de la mano a la altura del corazón, las miradas siguiendo los pasos boleados mientras la alegría se le escapa otra vez y sus pequeños dientes asoman por los labios.
Llegó el momento de cantar el Himno Nacional, las voces apenas dibujan su sonido, para colmo se entona ahora la versión larga y esta generación de padres crecimos con menos versos en las asambleas de la escuela.
Luego el Himno a Tamaulipas se anuda en la garganta, tierra querida que en horas aciagas se desangra. Se escuchan las voces de los niños, los adultos agachamos la cabeza: “y si alcanza una esperanza, es que sabe morir o triunfar”. Pero aquí también hay más letra, es tiempo que se autorice el canto de otras estrofas (“ya la aurora de tiempos mejores iluminó con su fulgor nuestros albores… y su anhelo protege el cielo floreciendo en la santa hermandad…”) para así llegar a los lunes como a un acto de fe, volver a sonreír sin poder contenerse como una niña que custodia con orgullo la bandera por primera vez.

Hay quienes en época de fervores patrios o en lunes de Honores, ni los labios mueven a la hora de los himnos que nos identifican, dejan la sospecha de que no se los saben. Si hasta las señoritas se preparan para protagonizar nuestra belleza… ¿por qué los candidatos a puestos de representación popular no lo hacen? Antes de ser postulados, los aspirantes deberían aprobar algún tipo de instrumento de evaluación con el cual comprueben sus habilidades y conocimientos. Una parte de este examen tendría que ver con el protocolo cívico. El privilegio de ejercer el puesto y los ingresos por el desempeño de la labor, bien valen la pena el esfuerzo de los pretendientes.
En pleno acto solemne, nuestro alcalde de Diez pasó a la fila de los reprobados. El Gobernador, la Primera Dama, el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, el Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, el Secretario General de Gobierno, el de Educación, el de Desarrollo Social, Cultura y Deporte, el Rector de la UAT, la encargada de los festejos del Bicentenario, todos cantaban con brío a México y Tamaulipas ante un teatro atiborrado de público… pero Arturo guardó el respeto de un testigo de Jehová ante ese símbolo patrio.
Luego de leer la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno de México, tengo una recomendación para quienes organizan eventos oficiales: a fin de que los asistentes cumplan con las formalidades en las ceremonias, puede hacerse uso de la tecnología instalando pantallas en lugares estratégicos y a manera de karaoke que vayan apareciendo las letras de nuestras composiciones emblemáticas y del Juramento a la Bandera. Tal sugerencia según interpreto, no constituye delito alguno sino al contrario, reforzaría el aprendizaje de los elementos con carácter solemne. A ver si así algunos se los aprenden.

Fotografía: Víctor Hugo Olivares
Eva sin paraíso: columna publicada en el Expreso de Ciudad Victoria y La Razón de Tampico

domingo, 12 de septiembre de 2010

Las arrugas prematuras del poeta

Son cuarenta y pocos aún el día de cumpleaños. Él me mira de frente mientras pregunta… ¿Qué se siente cumplirlos? Me sorprendo al no tener una respuesta rápida. Recuerdo entonces al abuelo que nunca se dio cuenta cuando perdió sus capacidades para manejar e insistía en conducir su propio automóvil con los reflejos encallados bajo la piel… las mujeres se quejaban de ese viejo que tenía la mano, el verbo suelto y la propuesta de encuentros carnales con final feliz. Siempre de espíritu fresco, sólo su cuerpo cercano a los 100 años caducó.
Aunque la edad todavía no me amenaza, reconozco los signos de su paso. He aquí una evidencia: estuve invitada al III Encuentro Artístico México Joven el cual se realizó del 26 al 28 de agosto en la ciudad de Monterrey. El tema que se me asignó moderar trató de las convergencias y divergencias de los escritores jóvenes y post jóvenes.

Creo, debido a esto y no por haber escuchado las mañanitas hoy, que mis reflexiones andan en búsqueda del parámetro de la juventud… ¿Cómo calibramos la correspondencia entre el tiempo, la carne y el ser? ¿Cómo los períodos que existimos?
La quinta parte de los habitantes de este país son 20.2 millones de jóvenes entre 15 y 24 años de edad. Esa es la estadística oficial vigente para los años mozos expresado por el Consejo Nacional de Población (CONAPO). Luego de los 24 y antes de llegar a los 65 todos en México somos adultos.
El escenario demográfico tiende a envejecer, sacando cuentas, la zona noreste del país se integra a la mitad de las entidades de la República con una población joven por debajo del promedio nacional: el 17.8% para Tamaulipas y 17.4 en Nuevo León.


Sin embargo, está visto que los límites de la edad se contraen o dilatan no sólo de acuerdo a las épocas, sino también con toda suerte de criterios peregrinos.
El programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes convoca a participar a los artistas de diferentes disciplinas entre los 18 y 34 años de edad. A pesar de ese rango establecido para obtener una beca, ya en cuestión de condecoraciones y gratificaciones, los poetas envejecen más rápido que los escritores dedicados a otros géneros literarios.
El Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino convocado por CONACULTA, se otorga a poetas entre los 18 a 30 años, en cambio los nacionales de ensayo, cuento, novela y dramaturgia consideran voces frescas a quienes no hayan rebasado los 35 al cierre de la convocatoria.
Aquí enumero datos que tienen que ver con el reconocimiento en las letras, habrá que verse cuánto con la madurez creadora: El premio Nobel de literatura más joven entregado al día de hoy, lo recibió el autor británico Rudyard Kipling en 1907 a los 42 años, un siglo después su compatriota Doris Lessing se convirtió en el Nobel literario de más edad al recibirlo con 87.
Miguel de Cervantes concibió el Quijote de la Mancha alrededor de 1600, es decir cuando tenía 50, la obra comenzó a publicarse cuando el escritor se acercaba a los 60. Juan Rulfo editó los relatos que conforman El Llano en Llamas a los 38, su novela Pedro Páramo dos años después. José Saramago en cambio retomó su carrera literaria al llegar a los 54. Octavio Paz no llegaba a 25 cuando salió su poemario inicial pero es luego de los 43 que su obra alcanza pleno desarrollo.
Para los jóvenes escritores, la publicación y los premios literarios son más accesibles en la actualidad, la madurez creadora puede llegar etapas después. No hay regla escrita, por fortuna así se tenga 15 o 90 años, el resto de la vida siempre estará por venir.

Eva sin paraíso: columna publicada en el Expreso de Ciudad Victoria y La Razón de Tampico